Nadie espera súbitamente un viento helado, simplemente se da. Inoportunamente, yacemos postrados con fragileza esperandola, esperándonos. Con emoción volvemos a casa, después de admirar el horizonte en un parque repleto. Nos encontramos. Tendimos ese viento como un arbusto que se deja desbalancear entre tantas emociones desbordadas. Conocimos nuestros retazos del pasado sin esperar nada, tal […]